El Monitor Huáscar.

 

 

Tras el Combate de Angamos, luego de algunas reparaciones en Mejillones,
el Monitor Huáscar navegando por sus propios medios llega a Valparaíso,
donde es recibido con los vítores de toda la ciudadanía, quien comprendía
la importancia de que este buque enarbolara la bandera chilena. Luego de
ser minuciosamente reparado, se incorpora a la Escuadra Nacional que
procede a efectuar un bloqueo desde Arica hasta Molledo al norte del
Callao.

El 27 de febrero de 1880, después de haber sido reparado el Monitor
Huáscar al mando del Capitán de Fragata Manuel Thomson, llega al puerto de
Arica, junto con la cañonera Magallanes, a relevar al blindado Cochrane en
el bloqueo impuesto a ese puerto peruano. Ese día las baterías de tierra y
los cañones del Manco Cápac, disparan con un afán provocador sus fuegos
sobre las naves chilenas a fin de provocar un combate donde nada tenían
que perder debido a sus estratégicas posiciones. La imperturbable mesura
de las naves chilenas se ve interrumpida cuando avistan un tren que llega
con cientos de soldados. Viéndose la oportunidad de lograr un objetivo
militar de importancia, el Huáscar se desplaza hasta quedar a tiro de las
vías férreas, lo que significó quedar a su vez a tiro del fuego enemigo.
Sin embargo no se le causa mayor daño, logrando, sí, el Huáscar que el
tren militar se devuelva a la ciudad de Tacna.

Momentos después de lograr
su objetivo, el Huáscar vuelva a sus posiciones de bloqueo, siendo
nuevamente provocado por el Manco Cápac, que se desplaza a su encuentro.
Decide entonces el Comandante Thomson utilizar el espolón como único medio
de vencer a la fortaleza artillada que era el buque peruano; estando a
casi 200 metros de lograr su objetivo, las máquinas del Huáscar por efecto
de la ebullición del agua de las calderas se ven afectadas en sus fuerzas,
dejando al navío casi sin movimiento; siendo en ese momento alcanzado por
un certero disparo del Manco Cápac, que rompe el palo de mesana y a su
paso mató al Comandante Manuel Thomson.

Diecisiete días mas tarde el Huáscar, al mando del Capitán Carlos Condell,
junto al Blanco Encalada vengan la muerte del valeroso Manuel Thomson,
bombardeando Arica, destruyendo las baterías de tierra y venciendo al
Manco Cápac, que no tuvo otra alternativa que hundirse.


El 17 de marzo de 1880, el Huáscar y el Matías Cousiño pretenden capturar
a la corbeta Unión del Perú, que en una intrépida maniobra logra romper el
bloqueo y desembarcar pertrechos a los aliados peruano-bolivianos
acantonados en Arica, logrando sólo bombardear al Manco Cápac y las
fortificaciones de tierra, puesto que la Unión logra escapar.
El 10 de abril, se inicia el esperado bloqueo al puerto del Callao, en
donde participa activamente el Huáscar, causando resquemor entre los
peruanos, que ven al buque que tanto alabaron ahora enarbolando la bandera
chilena y hostilizando a su patria.

El 15 de diciembre de 1880, Carlos Condell, Comandante del Huáscar, manda
desde la rada del Callao un informe al Comandante General de la Escuadra
Galvarino Riveros para manifestar su preocupación por los defectos de los
cañones de la torre, " un sistema nuevo de cañones que somos los primeros
en experimentar", y propone suspender los bombardeos a fin de evitar una
desgracia igual a la que ocurrió a bordo del Angamos el 11 de diciembre
cuando reventó el nuevo cañón de retrocarga Armstrong, provocando 2
muertos y 13 heridos.

Estos problemas serán solucionados posteriormente, como lo manifiesta Juan
José Latorre, Comandante de la División Naval después de haber recibido un
informe del Comandante del Huáscar Emilio Valverde donde señalaba que los
ejercicios de cañones del 11 de mayo de 1881 habían sido satisfactorios.
El 13 de enero de 1881, el Monitor Huáscar apoya desde el mar con su
bombardeo a la Primera División de Ejército chileno al mando del
Vicealmirante Patricio Linch, en la gloriosa victoria obtenida contra las
fuerzas peruanas en Chorrillos, a escasos kilómetros de Lima. Lo mismo
hace dos días después de la batalla de Miraflores, cuando bombardea el
fuerte Alfonso Ugarte, ayudando de esta manera a la división del Coronel
Pedro Lagos, que prestamente respondió al ataque peruano que violó el
armisticio que se había pactado entre las fuerzas beligerantes. Días
después las tropas chilenas entran victoriosa a Lima, y el Monitor Huáscar
hace lo propio al Callao.

El 11 de junio de 1881, el Monitor Huáscar ocupa sin resistencia el puerto
de Paita al norte del Callao, siendo su Comandante, Capitán de Corbeta don
Emilio Valverde, el jefe militar y político de la ocupación. En agosto
será relevado por el Blanco Encalada y enviado con urgencia a reparaciones
de maquinas y calderas.

En 1882, se le cambiaron las calderas y en lugar de los cañones de 10
pulgadas se colocaron dos de retrocarga, marca Elswick, de 8 pulgadas,
calibre 32. Montados sobre cureñas, mejoraban la versión original,
ampliando la línea de tiro a 8.000 yardas con una elevación máxima de 11
grados.

También fue mejorado el sistema de ronza de la torre, permitiendo una
rotación completa en menos de 5 minutos, mediante una máquina de vapor.
En 1884, sufrió nuevas modificaciones; se reemplazaron los cañones del
alcázar y la hélice, y se le instalaron un nuevo cabrestante y una nueva
torre de mando.

En mayo de 1888, el Huáscar integra una división naval al mando del
Almirante Luis Uribe, encargado de trasladar los restos de Arturo Prat,
Ignacio Serrano y Juan de Dios Aldea. Es precisamente en la toldilla del
Huáscar donde se depositan las tres urnas de quienes habían ofrendado su
vida por la patria un día 21 de mayo de 1879 en ese mismo buque.
El convoy naval viaja desde Iquique hasta Valparaíso, en donde se procede
a depositar los restos mortales con todos los honores correspondientes en
la cripta del Monumento a los Héroes de Iquique, tras una solemne
ceremonia, presidida por el Presidente de la República José Manuel
Balmaceda, el arzobispo de Santiago Mariano Casanova y el alto mando
naval, ante el recogimiento de cientos de miles de ciudadanos que llegaron
de todo el país para rendir tributo a los máximos héroes de Iquique.


En 1891, el Monitor Huáscar se encontraba en Valparaíso con sus máquinas
desmontadas, siendo sacado a remolque por el Cochrane, es fondeado en Las
Salinas, donde en tres días fue puesto en servicio e incorporado a las
Fuerzas Navales Congresistas en la Revolución de 1891.
Al mando del Capitán de Fragata José María Santa Cruz, junto con el
Angamos, arriba al puerto de Taltal, tomando la ciudad para las fuerzas
congresistas. Posteriormente el Monitor Huáscar estuvo destinado durante
casi todo el tiempo que duro la Revolución a la escolta de buques de
transportes que conducían a las tropas adictas a la causa de los
congresistas y en la vigilancia de los puertos. Participando también en el
bombardeo de Iquique, ciudad en manos de las fuerzas leales al Presidente
Balmaceda.

En 1896, el Monitor Huáscar es el primer buque en entrar en el Dique Seco
N°1 con motivo de su inauguración, dándole gran realce a la ceremonia
efectuada en el Apostadero Naval de Talcahuano.

El 1° de abril de 1896, arriva a Valparaíso después de minuciosas
reparaciones efectuadas en Talcahuano, superando todas las pruebas de
navegación y velocidad en su viaje desde el Apostadero Naval de
Talcahuano. Sin embargo, una vez fondeado, después de haber sido
inspeccionado por el mando naval correspondiente, una de las cañerías de
sus calderas explota, causando no sólo cuantiosos daños, sino que muriendo
a causa de ese lamentable accidente 14 marineros, entre ellos dos
ingenieros. Siendo posteriormente enviado de regreso a Talcahuano.
En 1905, siendo ya un buque viejo y anticuado, se hicieron estudios para
remozar la nave. El objetivo era transformar el Monitor Huáscar en un
cañonero moderno, para lo cual también había que extraer su tradicional
torre. Se proponía iniciar los trabajos quitando el cielo, dejando al
descubierto sus cañones, para poder descomponer la torre blindada de un
peso aproximado de 90 toneladas. Pero el Consejo Naval, reunido en
Valparaíso en sesión del 15 de junio de ese año, acordó no aceptar el
proyecto.

En 1917, como resistiéndose a su inactividad, el Monitor Huáscar es
destinado a ser Buque Madre de las tripulaciones de la flotilla de
submarinos de la clase "H", que recién había adquirido la Armada de Chile.
Después de haber salido del servicio, el Monitor Huáscar permaneció
anclado frente a la actual Comandancia en Jefe de la Segunda Zona Naval,
siendo sometido a pequeñas reparaciones que le permitían mantenerse a
flote. En 1935, fue pintado de gris y amarillo y se instalaron cuatro
cañones de saludo en los alerones del puente y se iza la insignia del
Comandante en Jefe, la cual permanece hasta nuestros días. Después de ese
año es abierto para ser visitado por el público en general. Estas
reparaciones fueron la primera materialización de la idea de erigir un
santuario a las Glorias de Chile y Perú, ya que anteriormente, en 1924, se
proyecto una colecta nacional para proceder a su completa restauración,
pero por diversas razones económicas y políticas no se concreto el
proyecto de restauración.

Entre 1951 y 1952, gracias a la iniciativa, perseverancia y empuje del
Comandante en Jefe de la Segunda Zona Naval, el Contralmirante Pedro
Espina Ritchie, se inicia la total restauración del Monitor Huáscar, con
la intención de dejarlo tal como lucia en 1878, y que se convirtiera en un
santuario en que se veneraran las Glorias Navales de Chile y Perú.

 

La labor se vio facilitada al encontrarse numerosos objetos, muebles,
accesorios, etc., que se hallaban en perfecto estado de conservación en
los Almacenes del Arsenal Naval de Talcahuano. A este hallazgo se sumaron
un sin número de personas e instituciones de la provincia de Concepción
que cooperan con esta labor de restauración, aportando reliquias, cuadros
de héroes navales de los Combates de Iquique, Angamos, Punta Gruesa y del
bombardeo de Arica.

También los medios de comunicación de la zona impulsaron vivamente la
iniciativa emprendida por el Vicealmirante Pedro Espina.

La restauración se realiza pensando siempre en las glorias vividas, es así
como en la Cámara del Comandante se instalan los retratos de Prat, Grau y
Thomson, tres Comandantes que murieron a bordo del Huáscar.
En la que fuera el departamento de Máquinas y Calderas se instala una
galería de retratos y un Oratorio debidamente autorizado por el Arzobispo
de Concepción, Monseñor Alfredo Silva Santiago, dándose de esta manera un
especial y perecedero espíritu de ser un lugar de honra y veneración a
quienes ofrendaron su vida por la Patria, y no un simple trofeo de guerra.


La restauración de las cubiertas y casco estuvo centrada en la instalación
de cúpulas de bronce que marcan el lugar donde murieron o donde se
homenajean los distintos héroes, como así mismo se marcaron con placas de
bronce los lugares donde fue impactado el Huáscar por el fuego enemigo, ya
sea chileno o peruano.

El 8 de octubre de 1952, fecha conmemorativa del Combate de Angamos, fue
oficialmente inaugurada la restauración del Monitor Huáscar, convertido en
un santuario de las Glorias Navales de las Armadas de Chile y Perú. Esta
ceremonia tuvo especial significado por la presencia de altas autoridades
navales, civiles y de descendientes de Arturo Prat, y por la solemne misa
oficiada por el Arzobispo de Concepción.

Restauración de 1971 - 1972

A casi veinte años de la encomiable labor desarrollado por el
Vicealmirante Pedro Espina, el Monitor Huáscar necesitaba de urgentes
reparaciones en su casco y estructura, puesto que el tiempo estaba
causando serios daños, los que debían ser subsanados a la brevedad si se
quería mantener a flote a esta reliquia naval. El entonces Comandante en
Jefe de la Segunda Zona Naval, Contralmirante Carlos Chubretovich, decide
emprender la segunda etapa de la restauración.

Las labores estuvieron a cargo de ASMAR Talcahuano y dirigidas
personalmente por su Director, el Capitán de Navío Gerald Wood. El Monitor
Huáscar fue entrado a uno de los diques secos de Talcahuano y su casco
totalmente refaccionado, como así mismo se reconstruyó toda su maquinaria,
para que pudiera ser observada por los visitantes. Por otra parte se
restauraron la torre de Coles y sus cañones, quedando en iguales
condiciones a los originales de 1882.

Desde esa fecha el Monitor Huáscar sigue un estricto programa de
mantención, lo que asegura su conservación por muchos años más, para que
pueda continuar siendo no sólo una reliquia sino el santuario a las
Glorias Navales de Chile y Perú.

 

La Guerra del Pacifico ”Gloriosos Batallones de Atacama” Héroes por Siempre. www.batallonesdeatacama.org Por Felipe Varas Erazo.